martes, 21 de junio de 2016

Empezar un cuento como empieza tu día

Él se levanta medio dormido. Le pregunto si se siente bien; no contesta, pero veo la hora y ya tengo que levantarme. Vuelve a la cama, me agarra desde atrás y me abraza. 5 minutos más y me levanto. Vuelvo a poner la alarma del celular y cuando apoyo el teléfono ya está sonando. El tiempo vuela, incluso cuando hay alguien abrazándolo. Me deslizo por debajo de su brazo y voy derritiéndome hasta terminar en el piso. No quiero despertarlo, cuando duerme es su momento más dulce.
Voy al living, agarro una manta y me tapo mientras enciendo el televisor para ver la temperatura. Hace frio, mucho. La tele, la manta, los pies frios y la portera que limpia la vereda de enfrente... Tirar agua fría con este clima, el infierno de los melancólicos.
Voy al baño tomando todo el valor que puedo, porque siempre está más frío que el resto del departamento. Abro la canilla de la ducha y dejo que el lugar se llene de vapor calentito hasta que la humedad me da el calor que necesito para abandonar la manta. No me importa que la ropa se humedezca, prefiero salir de la ducha y cambiarme entre el vapor que salir del baño y sufrir vistiendo ropa seca.
Tardo más en bañarme de lo que me propongo. El agua caliente no me libera tan rápido como para ganarle a la hora. Siempre llego tarde al trabajo en invierno y siempre es culpa de la ducha.
Me seco, cambio, hago un turbante gigante con la toalla en la cabeza y me asomo a la habitación para verlo dormir. Dulce de leche. No me canso de mirarlo dormir, tranquilo, relajado. Se lo ve tan tierno acurrucado entre los múltiples niveles de mantas y asomando sólo la nariz para poder respirar, dejando toda su cabeza tapada... suspiro amor.

8:30. Llego tarde. Ya sabía... la maldita ducha.

jueves, 21 de enero de 2016

Rimas de niño



La luna juega con tus sueños. Pica-bu. Pica-bu. El agua corre y no te deja dormir. Todo es una sensación, todo es mentira de papel maché, pegado con plasticola y cinta de enmascarar.
La luna hace muecas. Pica-bu. Pica-bu. Ya es muy tarde para volver a cerrar los ojos y quizás muy temprano para el té.  Pero todo es mentira, sólo una sensación, decorada con purpurina.
El agua hierve y hace ruido. El vapor se pierde y vuelve a encontrar el camino condensándose. Pica-bu. Pica-bu. ¿Luna, estás? 
Todo es una mentira; ni las naranjas hablan, ni los conejos usan reloj, ni el sol se esconde.
El agua está caliente. El color invade su espacio hasta llevarla a su lado más oscuro. Pica-bu. Pica-bu. Ahí estás. 
Pica-bu. Pica-bu. Juguemos un rato a que la luna quiere compañía. Juguemos un rato más que pronto me quedo dormida.

En concordancia con copyleft. Se permite la reproducción de la obra con mención de la fuente.



martes, 11 de agosto de 2015

sábado, 11 de abril de 2015

Espacio



Cada palabra que pienso en escribir y no escribo, es una fracción más de tiempo perdido en algo irrelevante. Es un momento desperdiciado en banalidades, en cosas ajenas que terminan siendo mías porque el no escribir me ocupa espacio.

 
En concordancia con copyleft. Se permite la reproducción de la obra con mención de la fuente.

domingo, 15 de marzo de 2015

Moldear

De haber aprendido a escuchar mis silencios no estarías así.  Tendrías que haber abierto vos sola tus oídos para escuchar mis suspiros. También podrías haber abierto la boca cuando lo pedí; así serías capaz de cerrarla. Ahora está morada, tu imagen ya no sirve para posar en revistas, se arruinó para convertirse en algo más bello, más hermoso. Ya no servís de modelo, casi no queda sangre. El colchón llora tus órganos de a poco, como una canilla goteando. Ya no servís para posar la ropa de estación, tu cuerpo rígido se compara al de un maniquí, poco atractivo para las cámaras. Ya nadie va a quererte. Ya no servís para nadie, sólo para mí. Me servís más que viva en mi cama.

En concordancia con copyleft. Se permite la reproducción de la obra con mención de la fuente.

domingo, 22 de febrero de 2015


Cuando ya no hay hojas por caer y el sol comienza a mirar por más tiempo nuestras nucas, la lluvia siempre vuelve, y cada vez es más cálida. La noche resurge mejor acompañada. El viento suspira cada vez más suave.
La primavera llegó con nieve y llantos remediados con la extraña sensación de que en realidad todo está bien, realmente bien.

Hoy no puedo evitar recordar tus ojos llorosos, tus labios húmedos y tu mirada que no sabe mentir.
No puedo evitar quererte, ni amarte, ni extrañarte.
Mirá como sostengo lo que vivimos juntos,
como este tiempo pasado se suspende.
como nadie puede tocarlo porque es y fue sólo nuestro.

Mirá tu regreso, tu futuro, tu interior.
Encontrate.

Mientras tanto, aquí esperaré, sosteniendo mi mirada en la tuya junto con todo lo que vivimos. Sosteniendo tus ojos para que no caigan al vacío.

Aquí estaré para que cuando vuelvas veas en mí una cálida sonrisa.

En concordancia con copyleft. Se permite la reproducción de la obra con mención de la fuente.